Estrategia comunicacional y su importancia

Si bien las pequeñas empresas no pueden competir con las grandes a través de millonarias campañas comunicacionales, pueden ganar mucho si destinan parte de sus recursos a la comunicación tanto interna como externa.

Que su empresa se haga conocida o que sus productos sean los favoritos del mercado no se logra por arte de magia. Para ello, es fundamental invertir recursos en una buena estrategia comunicacional, que permita al negocio crecer y posicionarse en el mercado.

En el caso de las pequeñas y medianas empresas, desarrollar una estrategia comunicacional resulta más difícil, ya que no cuentan con los recursos necesarios para hacerlo. Por ello, los especialistas recomiendan que estos negocios se asocien con otros que no sean competencia directa y que contraten en conjunto un asesor comunicacional. Esto les permitirá desarrollar ventajas competitivas y así aumentar el valor de la empresa a futuro.

Aspectos fundamentales

Un plan comunicacional debe reunir una serie de elementos fundamentales. Uno de ellos es la definición del negocio mismo: ¿Quiénes somos? ¿Quiénes son nuestros principales clientes? ¿Cuáles son nuestras ventajas competitivas? Una definición correcta del negocio le permitirá transmitir correctamente la imagen que se desea proyectar. Además, es necesario saber la situación del entorno (mercado, sociedad y competencia), por lo que es recomendable hacer un análisis FODA (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades).

Junto con ello, debe tenerse claro los objetivos a lograr a través de la estrategia comunicacional: ser el número uno en ventas, aumentar la clientela, captar nuevos nichos de mercado, lanzar un nuevo producto al mercado, revertir una situación de crisis, etc. Estos deben específico, realistas y medibles en el tiempo.

Un tercer paso consiste en identificar a los públicos a los cuáles se desea llegar y así adaptar a cada uno de esos grupos los mensajes que se desean transmitir. En las pymes, estos públicos pueden ser los clientes actuales o potenciales compradores, usuarios permanentes o esporádicos de los productos o servicios, etc., pero además el público interno, como trabajadores, socios y proveedores. Deberá identificar sus necesidades, sus hábitos de consumo y gustos y qué medios de comunicación serían los más adecuados para llegar a cada uno de estos grupos.

Una vez claro el asunto a co-municary los públicos a los cuales se desee hacerlo, es necesario elaborar un mensaje central, claro y conciso que represente a la empresa. Este mensaje debe incluir los elementos diferencia-dores que la distinguen de su competencia.

Las herramientas

Claros los mensajes y los públicos, deben estipularse las herramientas que se utilizarán, lo cual deberá estar en sintonía con los recursos con los que cuenta la empresa. Estas herramientas pueden consistir en eventos, entrevistas, newsletters, websites, apariciones en la prensa (escrita, radio, TV e Internet); y la publicidad no convencional, como la utilizada en la vía pública.

Para las pymes, contar con una página web o un blog sigue siendo uno de los mecanismos más económicos para difundir su empresa y comunicarse con sus clientes. También los avisos en la calle o en las páginas amarillas, o la entrega de panfletos y participación en diferentes eventos del mercado, suelen ser buenas herramientas de difusión.

Plazos y medicion de resultados

Un plan de comunicación debe tener establecidos plazos y fechas para ser evaluado, de manera de descubrir si los resultados fueron alcanzados y ver qué funcionó bien y qué no. Esto es tan fundamental como tener claro el presupuesto destinado a este plan.

Fuente: Pymes, LUN

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