Consejos para comenzar una empresa que quizas no quieras pero que si necesitas

Comenzar un negocio no es difícil. Cualquier persona puede hacerlo. Comenzar un negocio exitoso es difícil. Y arriesgado también. El fracaso es mucho más que la muerte de un sueño empresarial.

Pero para muchos emprendedores la recompensa supera a los riesgos: Independencia financiera, autonomía, la oportunidad de hacer lo que amas. Es por esto que millones de personas sueñan con empezar un negocio.

La clave es vivir el sueño, y minimizar el riesgo, maximizando tu posibilidad de tener éxito.

¿Cómo? si odias tu trabajo actual, lo siguiente es, seguramente, algo que no deseas oír:

Comienza un negocio pero no dejes tu trabajo de tiempo completo. Seguir empleado es, a excepción de casos raros, la mejor manera de mojarse en el mundo empresarial.

La mejor forma de comenzar una empresa, pero no la más fácil: Mucho trabajo duro, disciplina y sacrificio es requerido. Afortunadamente son las mismas características que necesitas para tener éxito, renuncies o no a tu trabajo actual. Detrás de todo negocio exitoso hay un dueño que trabajó increíblemente duro.

Esta es la mejor forma. Resuelve el tema legal primero y luego sigue estos simples pasos:

Primer paso: Ahorra todo lo posible

La mayoría de las empresas gastan dinero antes de ganar dinero y algunas se mantienen así durante años antes de que los ingresos superen a los gastos. No importa cuánto dinero tengas ahorrado, probablemente no será suficiente. Corta los gastos familiares. Elimina todos los gastos personales que no sean absolutamente necesarios. Las Start-ups a menudo fracasan debido a una falta de dinero, además la falta de fondos puede hacerte tomar malas decisiones en el largo plazo. El dinero en efectivo crea opciones y libertad, especialmente la libertad de tomar las mejores decisiones.

Segundo paso: Trabaja duro en tu trabajo de tiempo completo

Debes seguir desempeñándote bien en tu trabajo. Piérdelo y perderás todo. Aun así debes dedicar tiempo a tu nuevo negocio. La solución es trabajar muy duro como empleado. Termina todo lo que puedas en las horas de trabajo. Come en tu escritorio. Conviértete en el empleado que nunca se tiene que quedar más tarde porque hace todo durante sus horas de trabajo. El tiempo es tu bien más preciado. No pierdas siquiera un segundo.

Tercer paso: Establece un horario demandante

Cuando te vas del trabajo, tu día está recién comenzando. Ahora es tiempo de hacer negocios. Decide cuantas horas crees que puedes gastar. Luego añade más. Comprométete a seguir tu horario. No solo planees trabajar durante una cierta cantidad de horas, establece cuales serán. Cuando tu horario te haga trabajar durante la tarde y todo el día durante el fin de semana, hazlo. No hay excusas. Sigue el horario que estableciste como si fuese tu trabajo. Porque lo es.

Cuarto paso: Deja las quejas acerca de lo demandante de tu horario de negocios

Este puede ser el segundo paso más difícil. Si eres un consultor, reunirte con clientes será difícil porque quizás tengas clientes con otros horarios, o encontrar maneras alternativas de entregar tus servicios. En casi todos los casos no podrás elegir las horas en las que quieres trabajar. Los clientes elegirán esos momentos por ti. Así es como funciona esto. Acostúmbrate a que así sea. Si no lo hacer, no tendrás éxito o te verás tentado a dejarlo todo de lado.

Quinto paso: No gastes las ganancias antes de tiempo

No te “recompenses” por tu arduo trabajo. Reinvierte todos los ingresos. Úsalos para establecer la infraestructura que necesitas. Compra equipo e insumos. Publicidad. Haz crecer el negocio. Cada centavo que gastes debe ser para tu negocio. Usa los ingresos para convertir tu emprendimiento en un negocio prospero. Nuevamente, el dinero en efectivo crea opciones.

Sexto paso: No dejes tu trabajo demasiado pronto

Decidir cuándo dejar tu trabajo y dedicarte a tu empresa a tiempo completo es una de las decisiones más difíciles que tendrás que tomar, especialmente si las emociones influencian. Estas cansado, estresado, aburrido de tu trabajo y quieres volver a tener “vida”. Es entendible, pero renunciar demasiado pronto puede ser algo de lo que te arrepientas. Qué es peor, el dolor del sacrificio o el dolor del arrepentimiento. Mantente lógico y enfócate en los números antes que en los sentimientos. No te escuches a ti mismo, escucha a tu negocio.

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